Con la brújula en las manos
Y sigo en el mismo punto, inmóvil, pensativa. La brújula desvaría, no marca el norte, aunque no retrocede. Avanza sin saber a dónde. Motivos establecidos. Caricias perdidas. Calor olvidado. Las piedras siguen en el aire, los lazos no se encuentran, los frentes permanecerán abiertos. Preguntas sin respuestas. Unos segundos de melancolía. Veinte minutos de libertad.
Etiquetas: lluvias estancadas

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio